martes, 19 de julio de 2011

Prólogo: El ansiado reencuentro

Una sombra recorría las prefecturas de la ciudad de Tokio a una velocidad inimaginable. Una sombra que buscaba algo desesperadamente, una sombra que se aferraba a la existencia pese a que hacía muchos años que no pertenecía a este mundo. Una sombra maligna y demoniaca que no cesaría en su intento de conseguir aquello que ansiaba: un cuerpo. Ah, pero no cualquier cuerpo, claro que no. El cuerpo de una joven adolescente de quince años que por supuesto desconocía cuál era su inevitable destino. Pero pronto la pondrían sobre aviso, y eso era algo que la umbría silueta incorpórea sabía a la perfección. Debía apresurarse. Con un lánguido y tenebroso susurro la sombra desapareció en una apartada esquina perdida entre la intrincada red viaria de la metrópoli. Pronto llegaría la hora del reencuentro.

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